ISABEL NARANJO:” CREO QUE LOS PARTIDOS EMERGENTES PUEDEN CONSOLIDARSE”
06.09.2016 Es una de las voces de la mañana de Málaga, uno de los pesos pesados de los informativos de esta ciudad y desde el pasado 1 de Septiembre columnista de esta casa donde se asomará cada cuatro meses con una colaboración en donde como todos los demás no tendrá censuras y podrá despotricar como quiera.
Así es y así piensa Isabel Naranjo.
Vamos a comenzar disparando sobre usted misma. ¿En que anda Isabel Naranjo en este momento y que le queda por hacer en el mundo del periodismo?
Como cada día, en la coordinación de los contenidos de Onda Cero Málaga, emisora en la que llevo trabajando 18 años. Los primeros en la emisora de Marbella, y desde finales de 2014 en la plaza de Málaga capital.
Usted es una espectadora diaria y privilegiada del momento en que vivimos. ¿Es un momento convulso, critico o interesante y no tan grave como muchos pregonan?
Te diría ahora que estamos a dos días del debate de investidura de Mariano Rajoy que fue convulso meses atrás, y en la actualidad diría que incierto, a la vez que se antoja un mandato interesante a partir del fin del bipartidismo y la ampliación de partidos en el arco parlamentario.
La prensa internacional señala a Málaga, un candidato a la presidencia del gobierno como Mariano Rajoy, que guste o no es de los punteros, señala que hay que estar atentos a lo que pase aquí, la Unesco se fija en los dólmenes…. ¿Ha llegado la hora de Málaga que tanto se reclamaba?
Málaga está de moda; eso es indudable. La capital ha experimentado un avance espectacular en la última década, especialmente en los últimos años con la eclosión de nuevos equipamientos culturales que se suman a la llegada en este último decenio de importantes infraestructuras. La provincia tiene una mayor simbiosis con la capital, tanto en la costa como en el interior. Eso sí, falta una mayor o mejor conexión entre las distintas comarcas, además del ansiado y esperado tren litoral que ha de cohesionar el litoral occidental y unirlo con la provincia de Cádiz.
Su voz se asoma todas las mañanas al panorama de las ondas y a las páginas de periódico de manera regular.Permitame una pregunta clara y directa. ¿Podemos llamar a gentes como Federico Jiménez Losantos periodista y periódicos o diarios a medios que se dedican a despotricar incluso a quien le puso el nombre al toro que mató a Manolete?
En el primero de los casos, sí, con independencia de que discrepe o no de la forma en la que ejerce el periodismo. En el segundo de los casos, rotundamente no.
¿Piensa que los partidos llamados emergentes como Ciudadanos o Podemos han venido para quedarse o serán otros Unión Progreso y Democracia?
Tienen vocación de hacerlo. Y creo que pueden consolidarse, a tenor del respaldo que han tenido en las urnas.
Hablemos de un personaje mediático que debe de pasar por las urnas electorales de su mundo en poco tiempo. ¿Tiene que seguir siendo Francisco Javier Lara Peláez decano del colegio de abogados?
Eso lo han de decir los integrantes del órgano colegial. En mi modesta opinión, creo que ha hecho una labor más que acertada.
Usted conoce bien Málaga. ¿El señalamiento que se hace al modelo de Alhaurín y el señalarlo constantemente para bien lleva buena pizca de adulación o es ejemplo de que las cosas en política se pueden hacer bien?
Las cosas en política se pueden (y se deben) hacer bien.
Por cierto, permítame una pregunta con nombres y apellidos. ¿Uno de los nombres de la política provincial del corto y medio plazo que debe de seguir volcando borbotones y borbotones de cosas tiene que ser Marina Bravo?
Ha hecho una buena gestión al frente de las áreas que ha tutelado en la Diputación Provincial. Especialmente en materia de Medio Ambiente, materia que conoce sobradamente.
¿Paco de la Torre está teniendo buen final?
¿Y quién ha dicho que sea su final?
¿Piensa usted como decía un determinado político de esta ciudad que tan importante era saber llegar como saber irse en política?
Sin duda alguna.
Para terminar,una premisa en la política de los últimos tiempos es la limitación de mandatos, de tiempo de paso en un cargo público. ¿Lo comparte?
No. Si uno es buen político y buen gestor, no tiene por qué ver frenada su labor por una simple cuestión de limitación de mandatos.