26-J.ESPAÑA Y LA ENCRUCIJADA EUROPEA
26.06.2016 Rafael Guardiola En la viñeta firmada ayer por El Roto se afirma: “¿Qué es lo que votamos, si gobiernan los mercados?” Pienso que hoy, más que nunca, necesitamos un cambio de paradigma político que ilumine los actos de nuestros representantes. Habitualmente nos hemos dejado seducir por el paradigma del “gobernar”, convirtiendo a aquellos en dueños y señores de nuestra vida hasta la siguiente cita electoral. Pienso que no hay que obsesionarse con el poder que nos incita a gobernar, ni con el sistema caduco en el que se inspira la práctica de los ritos democráticos cuasi decimonónicos. El secreto está en “organizarse”, avanzar hacia la democracia directa y la autogestión gracias a las posibilidades del ciberespacio. Y todo ello haciéndolo desde la “sensibilidad” (no desde idealizaciones vacías y los corsés conservadores o revolucionarios) y teniendo como norte la habitabilidad del planeta.
Confío en que la Democracia española deje pronto de ser una mera idea platónica, para convertirse en una auténtica forma de vida, una fiesta a la que no están invitados ni los manipuladores ni los corruptos. Pensemos más en la cooperación y en la organización de nuestras potencialidades que en las miserias propias del gobierno, con independencia de quiénes sean los líderes de los Partidos de masas que aspiren al asalto del poder. Tan necesaria como la justicia lo es la alegría y la paz social. Y hace falta también cuestionar las políticas de austeridad que han ahogado al propio capitalismo.
Además, no hay que perder de vista que muchas cosas han cambiado tras el resultado del reciente Referéndum británico. Como nos recuerda Antonio Campillo, Catedrático de Filosofía de la Universidad de Murcia y Presidente de la Red Española de Filosofía: “Se abre ahora una gran encrucijada: o Europa cambia de rumbo y aprovecha la oportunidad para avanzar hacia la unión política, la democratización de sus instituciones y la recuperación del “modelo social europeo”, o corre un riesgo muy serio de precipitarse hacia a fragmentación, la renacionalización, la violencia xenófoba, el empobrecimiento colectivo y la autodestrucción del propio proyecto europeo”. Esta noche hay muchas cosas importantes en juego.