FIRMA INVITADA:LA SEMANA SANTA NO SE HA SUSPENDIDO NI SE TRASLADA
10.04.2020 José García Para opinar de la Semana Santa hay que analizar en qué contexto o de qué contextos se puede hablar. Yo pienso realmente que se puede resumir en dos: El Espiritual y el Económico.
Si nos vamos al primero, categóricamente se puede decir que la Semana Santa que anda para terminar no se ha suspendido,los cristianos de buena fé, han seguido celebrando los actos de Cuaresma al igual que cuando han llegado sus fechas, han celebrado sus cultos y elevado sus oraciones en la Semana de Pasión, eso sí de otra manera, dadas las tristes circunstancias que nos rodean, no serán presenciales pero sí espirituales y cada uno desde su casa o morada haciendo su apostolado particular.
Dentro del segundo apartado, es decir el económico, se puede afirmar que repercute muy negativamente la suspensión de la puesta en escena en las calles de nuestras ciudades, de una de las manifestaciones más grandes del calendario festivo del año como es la Semana Santa.
Como curiosidad, no olvidemos nunca que las procesiones emanan de la antigüedad por la necesidad de exponer teatralmente, los actos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo para que el pueblo, en su mayoría analfabeto, supiera y viera con sus propios ojos todo lo que se predicaba y que algunos no alcanzaban a entender.
La afluencia de público en ciudades y pueblos es fundamental hoy en día para que dejando aparte lo puramente religioso, los negocios tengan una actividad bastante lucrativa que en algunos casos salvan el año.
El daño está hecho, las inversiones se han perdido y la herida económica tardará bastante tiempo en cicatrizar.
Con todo lo sucedido, en el Vaticano se sugiere tímidamente la posibilidad de celebrar las procesiones en el mes de Septiembre. Lógicamente si esto se llevara a cabo no sería tal como una Semana Santa, pues su celebración está datada en el mes de Abril.
Así el Obispado, también explica acertadamente, que las procesiones a las que se refiere desde el Pontificado Romano no sería como tal ajustables a la Semana Santa, más bien serían expresiones de Piedad Popular.
Con estas puntualizaciones, yo pienso que las procesiones de Semana Santa no volverán hasta el próximo año y siempre Dios mediante. Otro tema sería la aprobación desde las distintas Diócesis, de procesiones con un carácter extraordinario y que su celebración lógicamente sería en fechas donde el público en general estuviera ya a salvo de la pandemia que actualmente nos azota.
En nuestro pueblo y como cofrade que soy, también me gustaría en un supuesto de que esta pesadilla terminara pronto, de hacer alguna salida procesional especial.
El entendimiento y la buena sintonía entre las tres Hermandades que hay en Alhaurín de la Torre, hacen el momento propicio y brinda la gran oportunidad de llevar a cabo un proyecto único y unido. No es descabellada la idea, pues ya hubo una procesión “Magna”, años atrás donde como acontecimiento especial e histórico se procesionó por las calles de nuestro pueblo a las Vírgenes Titulares de cada Cofradía.
La idea está, pero las circunstancias son las que mandan. El sentido común y la razón nos dicen que toca esperar, y sólo nos toca pedir a Dios y apelar a su infinita bondad, para que estos momentos tanduros y tristes finalicen.
Queridos amigos, que la Paz y el Amor y sobretodo la Esperanza, estén siempre con vosotros.